viernes, 11 de febrero de 2011

LA MENTIRA DEL PODER ES LA VERDAD DE LOS PODEROSOS. EGIPTO 1:2

Que nos traerá la repentina “evolución democrática” de los pueblos del Islam? Estoy sumamente perplejo ante los posibles cambios tan radicales que se vislumbran en varios países árabes, peticionados libremente por los ciudadanos. Es bastante complicado desgranar uno a uno los posibles intereses internacionales para que esto ocurra, aunque lo mas difícil de entender, es que ocurriera sin mas, de pronto, y en un estallido armonioso de manifestaciones pacíficas, peticionando democracia y apertura. Son pueblos regidos bajo las leyes islámicas, países teócratas que basan su norma de vida en el Corán, con pronunciamientos muy alejados de lo que en occidente conocemos como democracia, y con una estructura económica sustentada por los recursos energéticos derivados del petróleo, del que en la mayoría de los casos, los gobiernos son los que ostentan el dominio sobre las empresas de extracción y distribución. Se me hace raro pensar que, efectivamente, esto se debe sólo a un efecto contagio en la región, y que no existen otros poderes o intereses ocultos, que desde la sombra propician las circunstancias precisas para que esto ocurra.
Veamos, en un escenario en el que las economías de occidente atraviesan la peor crisis económica conocida (aclaro que es peor que el crack del 29, por su intensidad, duración, ámbito de repercusión, la ineficacia de las medidas tomadas, y el derrumbe total derivado en la crisis de valores y sistema, sin que exista un Keynes “salvador”, con remedios revolucionarios). En el posible escenario de la Gran Crisis de China (ya nadie duda del futuro estallido de las varias burbujas tanto de divisas, como inmobiliaria, como alimenticia en China, sino que ahora el debate está en cuando), en el que el mayor mercado económico emergente atravesara su mayor crisis de consumo en los próximos años). En el escenario a corto plazo del aumento del crudo y el probable caso del contrabando masivo del mismo (ya se está dando entre Venezuela –que vende a 4 $ barril a China, y esta lo revende a 78 $-, al margen del mercado ordinario), que lo encarecerá aún mas hasta llegar probablemente a los 200 $, incrementando exponencialmente la dureza de la crisis. Es este escenario de occidente en el que las Grandes Corporaciones, verán disminuidos sus inmensos ingresos, al colapsar los mercados emergentes, sobre todo China, y el negativo crecimiento en el consumo de los países europeos y americanos, solo queda “Crear” nuevos mercados, nuevas necesidades, nuevos borregos. Y ahí puedo ver hacia dónde se dirigen las “manifestaciones” pacificas de petición de democracia y apertura Global, en estos países Árabes, que jamás han sido culturalmente una sociedad con principios occidentales. Algo que no critico, sino que simplemente pongo de manifiesto. Pero que una transformación del pensamiento tradicional, hacia una occidentalización consumista, en la que los ciudadanos se dejen “amansar” con las bondades de la libertad de los países “supuestamente” democráticos, llevaría aparejado un mercado de consumo de “innecesidades” que ya está desapareciendo en nuestras culturas, pero que necesita seguir alimentándose del aborregamiento de masas, todo ello creado artificialmente, para mantener el “status quo” de las Grandes Corporaciones, en un mercado Totalitario (quise decir Global, aunque el subconsciente me traicionó), al que en la actual situación geo-político-económica no reúne todas la condiciones para que se desarrolle en un continuo crecimiento, en el sostenimiento de estas intenciones Globalistas.
¿Es posible generar una oleada de banderas democráticas en estos países, sin que hayan mediado otros intereses con fines poco claros?
¿Será este un paso intermedio hacia una radicalización del Islam, como ocurrió en Irán? ¿Y si es así, a quien y porque interesa que esto suceda? ¿Puede ser otro escalón hacia una futura guerra Israel-EEUU-Irán? ¿O el control de Suez, con fines especulativos de los derivados del petróleo?
Es pronto para vislumbrar mas allá de lo que nos es mostrado. Es pronto para ver la realidad que se esconde tras una ficción artificialmente creada. Es muy sencillo divagar y especular sobre las posibles consecuencias de toda esta revolución del pueblo islámico. Y sería idílico pensar que es así de sencillo y que estos ciudadanos, hartos de teocracias, dictaduras y pobreza, se alzan en palabras de verdades reales, en justa reclamación de derechos, con la inteligente virtud de hacerlo con “banderas blancas” en las que la violencia no es la excusa del poder, para manipular la verdad. Sería verdaderamente asombroso, que los ciudadanos árabes se echasen a la calle a reclamar el Poder del Pueblo, la Democracia.
Llegados a los extremos en los que estamos, en los que en España vivimos arrodillados a los Mercados Financieros Internacionales, en una expresión Maradoniana que me niego a reproducir en su totalidad (“-que la sigan……”), sin que un solo movimiento social enarbole banderas de libertad en manifestaciones que deberían dejar “en pequeñas agrupaciones de individuos”, las producidas en Egipto, en la exigencia de nuestros derechos y el cumplimiento de las obligaciones de nuestros políticos, todos; personalmente ante esta pelota que rueda sin rumbo, yo ya no me creo nada porque sí, si ello no acarrea otras intenciones distintas a las que nos venden.
La mentira del poder, es la verdad de los poderosos.
Y los poderosos se reúnen en habitaciones oscuras, en las que los rostros apenas entreven figuras ostentosas, que ordenan “apretar botones”, en los momentos adecuados y los lugares elegidos.

LA TEORÍA DEL CAOS Y EL EFECTO MARIPOSA DESDE ARKANSAS.

Cuando un hombre de Arkansas, en 2007, se dio cuenta que estaba pagando por su vivienda, una hipoteca que iba a suponer casi el doble del valor, ya depreciado de la misma, dejó de pagar el préstamo, y entregó el bien hipotecado al banco. Otros muchos le siguieron.
Este acto fue el aletear de la mariposa en la Teoría del Caos que se conoce como “efecto mariposa. (El aletear de una mariposa en una parte del mundo puede provocar una tormenta en la otra). Y este ciudadano de Arkansas comenzó el “efecto mariposa” de la Teoría del Caos…económico mundial. Es la confirmación de la Teoría.
Ni él ni los que le siguieron tenían idea de lo que se estaba iniciando, no sabía que el tsunami financiero había comenzado. Y que era irreversible.
Pero esta Teoría, tiene sus principios en la causa-efecto. En la que se pueden dar varios tipos de éstos principios: Los que la causa A hacia el efecto B es proporcional a su intensidad; los que amplifican el efecto B desde la causa A; y los que el efecto en B es menor que la causa A. Y sobre ellos y cada uno, los efectos sobre C desde la causa B, son proporcionales, amplificados o minorizados en la misma proporción que la anterior y, a veces son exponenciales tanto en más como en menos intensidad.
En el caso de la crisis financiera global, que llegó a España en 2008, el acto “mariposa” del ciudadano de Arkansas fue como en el segundo de los tipos de la Teoría de Estructuras Disipativas, o de Sistemas o comúnmente llamada Teoría del Caos. Es decir, la causa de que este ciudadano dejara de pagar su hipoteca, provocó que varios ciudadanos, también lo hicieran, y así estos muchos ciudadanos provocaron de forma exponencial que otros miles siguieran el “efecto mariposa”, pasando a ser millones, con las consecuencias que ya conocemos.
Exponencialmente, este efecto mariposa sobre la economía mundial, está provocando efectos colaterales inimaginados en la Teoría del Caos. Pues vemos que el tsunami financiero no está quedando en un simple colapso de las economías globales, sino que está provocando otros tsunamis como consecuencia “rebote” de los iniciales. Así nos encontramos con que existe un “efecto mariposa” relativo a la crisis de valores. Otro relativo a la crisis “política”. Otro basado en la estructura del sistema financiero. Y quizá el “tsunami” final, producto de la confluencia de todos los anteriores, el colapso de las actuales estructuras políticas que pueden desembocar en un nuevo orden mundial, en un planeta Globalizado, tanto económicamente, como social y políticamente, basado en el consumo ilimitado, que “gasean” las Grandes Corporaciones.
Desde aquel ciudadano de Arkansas, varias olas en diferentes direcciones recorren el mundo, a veces entrelazándose, a veces cruzándose, y otras en sentidos opuestos. Lentamente van configurando sin saber, la determinación de unirse o separarse definitivamente. Sólo depende de la intensidad de cada unos de los “efectos mariposa” por separado, que la fuerza con la que converjan defina la dirección que tomará la ola. Por eso, desde la ciudadanía debemos potenciar los “efectos mariposa” que interesan a la verdad, a la justicia, a la igualdad, a la solidaridad, y a la sostenibilidad de un sistema que obtenga la suficiente energía cinética como para dirigir la dirección en los choques con las demás olas que nos vienen impuestas. Los ciudadanos queremos que nuestro Efecto Mariposa crezca en altura, en potencia, en número exponencialmente, para conseguir así atraer y absorber el resto de olas, para disiparlas algunas, modificarlas otras, y sumar su fuerza las que asemejan intenciones.
No puedo decir que en el oriente medio se esté gestando una Teoría del Caos, sin pensar en un porqué. Es decir, cual es la causa real de la situación. Algunos lo atribuyen al aumento del precio del crudo y los alimentos, unido a las restrictivas cotas salariales. Otros a la falta de democracia, en virtud de la cual, las supuestas aperturas de algunos países a occidente, son solo fruto de la ansiedad económica de sus gobernantes. Otros al cierre migratorio hacia occidente en busca de una mejor vida, pues occidente ya no puede absorber más migración exterior. Todos teorizan sobre la causa A sobre el efecto B, y de la causa B sobre el efecto C, y sucesivamente. Pero la confirmación de las teorías, siempre sucede tras los efectos de las mismas. Y aún no sabemos que efectos tendrá la situación de oriente medio, sobre el resto de los países en todo el planeta. Existen economías emergentes, en situación parecida en lo que a regímenes políticos se refiere, economías tan importantes como la China, o influyentes en la economía global como Venezuela. ¿Qué podría pasar si esta “ola” llegase a estos países? También puede pasar que no exista causa A en lugares que no interesen (¿a quien?) que exista. Porque está visiblemente claro que sin causa no hay efecto.
De momento, hay una “ola” mayor que la provocada en Islandia, que ha absorbido todo su potencial. Han ganado una batalla, pero no la guerra. Cuando el efecto mariposa del poder del ciudadano aletee, ganaremos la guerra.