SOLUCION A
01-Octubre-2008
Angel Luis Alonso Andujar
Economista
El gobierno americano está dispuesto a gastar más de 700.000 millones de dólares en la compra de varios bancos de inversión, para evitar su quiebra y el total descalabro económico de esta crisis.
Pienso que toda esta crisis es la gran estafa económica de la historia del hombre. Estafaron los que concedieron hipotecas sin garantías suficientes, los que titularizaron esas subprime, los que la calificaron con "AAA", los que las pusieron en el mercado inversor, los que las compraron (por incompetencia), y el gobierno americano permitiéndolo.
Ahora para salvar a todos los que estafaron el dinero de los demás, la reserva federal americana quiere quitarles más dinero a los estafados, para dárselo a los estafadores. Incomprensible.
La solución es otra.
Empieza como todo, por el principio, el origen práctico de esta crisis, el americano de a pie que no paga sus hipotecas.
Con esos 700.000 millones de dólares, se llega a un convenio con la banca hipotecaria para que condone sus deudas con los hipotecados hasta actualizarlas, financiando también parte del interés que paga el hipotecado, y así bajar a cuotas asequibles y pagaderas. Todo esto a cambio de que el gobierno americano "participe" (compre los activos reales) de una parte proporcional de la vivienda hipotecada como co-propietario.
Lógicamente, al estar todas las "subprime" actualizadas de deuda, y garantizadas por el estado americano, la calificación de la solvencia de las titulaciones, pasaría de la "B" actual a la "AAA", con lo que los mercados financieros de inversión (fondos) recuperarían su solidez en valor. Y por ende, los mercados internacionales, los bancos mundiales y los fondos de inversión recuperados en su valor, volverían a cotizar con una rentabilidad (inferior a la deseada en su creación, pero garantizado en su inversión inicial). La inversión que hace el estado americano (que no gasto), estaría amortizada en el tiempo con la venta de su participación de cada una de las viviendas participadas, bien a su actual propietario, bien a un nuevo propietario tras su venta. Asumiendo de antemano, que las grandes entidades involucradas (y salvadas) en la crisis, pagarían recargos importantes en sus impuestos al estado, para paliar la inversión inicial del mismo en este proyecto. De esta manera se "sanciona" a los causantes de la crisis, se apoya a los "estafados (por el mercado inmobiliario y bancario)", el estado "invierte" que no "gasta", y los perjudicados de esta tremenda estafa en el resto del mundo, recuperarían al menos su capital, cerrando así la "crisis económica y mundial de las estafas".